Descubre Elvie Stride. Rendimiento de grado hospitalario, ahora manos libres Comprar Ahora →
×
Lactancia y ejercicio: cómo cuidar los pezones

Lactancia y ejercicio: cómo cuidar los pezones

Son muchas las madres que buscan una sensación de normalidad y de rutina durante las primeras etapas de la recién estrenada maternidad. Hablamos de esa sensación de que todo ha cambiado, que la vida ya no tiene nada que ver con como era hasta hace unos meses, pero que «al menos siempre me quedará salir a correr un rato». Visto eso, la verdad es que es un fastidio cuando ese pequeño resquicio de normalidad se esfuma por culpa de algo como el dolor de pezones; por eso es tan importante cuidarlos de manera adecuada. Y hoy nos toca hablar de eso, del cuidado de los pezones para todo tipo de mamás (tanto las que sufren rozaduras por salir a correr como por otros motivos).

¿Cómo se producen las rozaduras en los pezones?

  • Las rozaduras o la irritación son un problema cutáneo frecuente causado por una mezcla de fricción, humedad y tejido que puede irritar. Si algo va frotando la piel, al final esta acaba por picar o escocer hasta que se desarrolla un sarpullido leve y enrojecido; en los casos más graves, esa rozadura provoca hinchazón, sangrado o formación de costras. Sea como sea, no es algo agradable, está claro.

  • Dos de los principales motivos para estas rozaduras en los pezones son el ejercicio (sobre todo en los deportes de resistencia, como el ciclismo o el ​running​​) y la lactancia y la extracción de leche materna. Si eres madre lactante y también ​​runner​​ o ciclista, es muy posible que tengas más probabilidades de sufrir rozaduras en los pezones, por lo que la mejor precaución es la prevención, ya que así te ahorrarás pasar por ese mal trago.

Lactancia y ejercicio: cómo cuidar los pezones

Si no estás segura de estar sufriendo rozaduras en los pezones, aquí tienes algunos de los síntomas más frecuentes:

  • Enrojecimiento

  • Piel irritada

  • agrietada o con descamación

  • Sensación de picor o escozor

  • Dolor a la palpación, de leve a intenso

  • Sangrado

  • Heridas abiertas o costras

Si eres propensa a tener rozaduras al hacer ejercicio, lo mejor es la prevención. Aquí te dejamos varios consejos y trucos para evitar las temidas rozaduras:

  • Lubricación: la vaselina hace un trabajo muy digno a la hora de evitar las rozaduras en los pezones (¿qué haríamos sin la vaselina?). Eso sí, ten en cuenta que es posible que te cueste quitar la vaselina de la ropa, así que si te decantas por esta opción, tal vez sería incluso mejor usar un producto específicamente pensado para las rozaduras del pezón.

  • Cinta o cobertura para los pezones: existen varios productos pensados para proteger los pezones durante el ejercicio; el esparadrapo de uso médico también te puede servir. Algunas de estas opciones tienen sus inconvenientes (no se pegan bien por culpa del sudor o pueden resultar molestas al retirarlas), así que te recomendamos que busques el producto que mejor te funcione.

  • Ropa: normalmente la mejor solución es llevar ropa pensada para hacer ejercicio. Sin ir más lejos, dejar de lado la ropa de algodón y pasarte a los materiales sintéticos que suelen ser más suaves y dispersan mejor el sudor es una buena estrategia.

Si ya estás sufriendo irritación o rozaduras en los pezones, lo mejor es que te tomes una pausa y estés unos días sin hacer ejercicio, asegurándote de mantener limpios los pezones y untándolos con vaselina cuando sea necesario. Has leído bien: oficialmente, te estamos dando permiso para saltarte la sesión de entrenamiento y descansar con los pies en alto.

Lactancia y extracción de leche: cómo cuidar los pezones

Dar el pecho cuando tienes rozaduras en los pezones puede ser muy doloroso, así que establece prioridades: si eres una madre deportista, asegúrate de seguir las recomendaciones anteriores para evitar problemas.

Si estás con la lactancia y tienes los pezones irritados y con rozaduras, asegúrate de que el bebé se enganche bien para evitar empeorar la situación. ¿Cómo puedes saber si tu bebé se engancha bien?

  1. Sujeta al bebé cerca de ti, con la nariz al mismo nivel que tu pezón.

  2. Inclínale la cabecita un poco, manteniendo su labio superior en contacto con tu pezón; de esta manera estás potenciando que mantenga la boca bien abierta.

  3. Coloca la boca del bebé de manera que su barbilla toque primero tu pecho, al mismo tiempo que te aseguras de que tenga la cabeza inclinada hacia atrás, ya que así conseguirás que la lengua del bebé tenga el mayor acceso posible al pecho. Tu pezón debería estar encarado al techo del paladar de tu hijo.

  4. Cuando el bebé ya esté succionando, su barbilla debería tocar tu pecho con firmeza, y la nariz no debería estar obstruida por nada. Verás que a medida que va mamando, sus mejillas se irán llenando y se verán bien redonditas.

Además de lo indicado, si dar el pecho te resulta demasiado incómodo o empeora el estado de los pezones, puedes sacarte o extraerte leche con la mano.

Aquí tienes algunos métodos que te pueden ayudar con la recuperación de los pezones:

  • En primer lugar, hidrátalos con leche materna; sí, quizás aquí hemos sonado muy Gwyneth Paltrow, pero te prometemos que la leche materna funciona muy bien como bálsamo para los pezones. A continuación, esparce el exceso de leche alrededor de los pezones tras la toma o apriétalos para sacar algunas gotas y frótalas por los pezones.

  • Usa una crema compatible con la lactancia y aplica una capa fina para mantener los pezones hidratados y que se recuperen más rápidamente. Puedes combinar esta crema con tu propia leche materna; no será necesario que retires esa mezcla de tu piel, ya que se trata de una combinación segura para el bebé.

  • Utiliza copas recolectoras: una copa recolectora o un contenedor de leche como Elvie Catch te pueden ayudar a evitar que la ropa siga empeorando las rozaduras o la irritación en los pezones.

Como ya hemos dicho al principio, el ejercicio es algo muy importante para muchas mujeres que acaban de ser madres, sobre todo en aras del bienestar mental. Por eso es muy importante cuidar los pezones, para evitar que las rozaduras se interpongan entre ti y tus objetivos físicos.